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¿Es seguro volar en tiempos de covid-19? Se asume que los sistemas de filtración de aire que poseen los aviones reducen el riesgo de infección entre los pasajeros, incluso cuando en el vuelo hay una o más personas infectadas. Las aerolíneas han actualizado y ajustado sus requisitos para los viajeros, con resultados diversos: algunas trabajan para mantener la distancia social, pero otras están menos atentas.

En ocasiones, el uso de mascarillas depende del cumplimiento del pasajero y no es predecible; tampoco, cada vez más, la capacidad de vuelo, que puede oscilar entre el 20 por ciento, pero hay vuelos que van casi completos.

Eso hace que los millones de pasajeros de aerolíneas sufran en primera persona las incertidumbres que conlleva volar durante una pandemia.

Debido a las múltiples variables, los especialistas en enfermedades infecciosas han tenido dificultades para determinar los riesgos de volar. Pero un estudio publicado esta semana en «Emerging Infectious Diseases» proporciona cierta luz.

El estudio detalla los acontecimientos ocurridos en un vuelo de 18 horas, desde Dubái a Auckland (Nueva Zelanda), el pasado mes de septiembre, que fue el origen de un brote que probablemente ocurrió durante el viaje.

El avión, un Boeing 77, con una capacidad de casi 400 pasajeros, tenía una ocupación del 25%

Los investigadores, usando planos de asientos y análisis genéticos, determinaron que un pasajero inició una cadena de infección que se extendió a otros cuatro durante el trayecto.

El análisis, dirigido por investigadores del Ministerio de Salud de Nueva Zelanda, encontró que siete de los 86 pasajeros a bordo dieron positivo durante su cuarentena y que al menos cuatro se infectaron en el vuelo. El avión, un Boeing 77, con una capacidad de casi 400 pasajeros, tenía una ocupación del 25%.

Estos siete pasajeros procedían de cinco países. Dos reconocieron que no usaban mascarillas y que la aerolínea no exigió que las usaran en el vestíbulo antes de abordar. Tampoco requirió pruebas previas al vuelo, aunque cinco de los siete pasajeros que luego dieron positivo se habían sometido a una prueba y recibieron un resultado negativo en los días previos al embarque.

Las versiones del coronavirus que portaban los siete eran prácticamente idénticas genéticamente, lo que sugiere que uno de ellos inició el brote. Esa persona, a quien el informe llama Pasajero A, de hecho, había dado negativo cuatro o cinco días antes del embarque.

La evidencia de transmisión en dicho vuelo está respaldada por los datos epidemiológicos, las fechas de inicio de los síntomas y los datos genómicos de este grupo de viajeros que dieron positivo en el SARS-CoV-2 .

De entre los 7 pasajeros, dos (A y B) probablemente eran los casos índice-y estaban infectados antes del vuelo, cuatro (C, D, E y F) probablemente se infectaron durante el vuelo, y el pasajero restante (G) se infectó mientras estaba en cuarentena. «Los 7 pasajeros estaban ubicados en asientos de pasillo a 2 filas de distancia de donde sentados los presuntos casos-índice», escriben en su artículo.

Los investigadores del Ministerio de Salud de Nueva Zelanda aseguran que «estos datos presentan un escenario probable de más de 4 eventos de transmisión de SARS-CoV-2 durante un vuelo de larga distancia desde Dubai a Auckland. Y dicha transmisión se produjo a pesar del uso de mascarillas y guantes».

Los 7 pasajeros estaban ubicados en asientos de pasillo a 2 filas de distancia de donde sentados los presuntos casos-índice

Estas conclusiones están respaldadas por la secuenciación del genoma, un plano de asientos a bordo y las fechas de inicio de la enfermedad, escriben.

Sin embargo, reconocen que estos datos no excluyen totalmente un evento de exposición alternativo, como la transmisión de virus en el aeropuerto de Dubai antes del embarque (por ejemplo, durante el check-in o en las colas de embarque). Sin embargo, «la proximidad de los pasajeros relevantes a bordo sugiere que la transmisión en vuelo es plausible», concluyen.

Y, debido a que recientemente se han publicado informes similares de transmisión del SARS-CoV-2 durante el vuelo, los expertos señalan que la información demuestra el potencial de que el SARS-CoV-2 se propague en vuelos de larga distancia.

Además, el informe advierte de otro acontecimiento muy relevante. «El hecho de que 3 pasajeros tuvieran resultados positivos en los test covid-19 al tercer día de su período de cuarentena de 14 días indica algunas de las complejidades de determinar el valor de las pruebas previas a la salida, incluida el tipo y el momento de dichas pruebas».

Los resultados son muy relevantes porque, a diferencia de ortos trabajos reportados previamente, cuando pocos viajeros usaban mascarillas, los aviones funcionaban casi a su total su capacidad y no se había asumido el valor de las medidas preventivas, el nuevo informe, de un vuelo en gran parte vacío, detalla lo que puede suceder incluso cuando las aerolíneas y los pasajeros son conscientes y más cautelosos de los riesgos.

Los hallazgos no son definitivos, advirtieron los autores, dirigidos por la Dra. Tara Swadi. Pero los resultados «subrayan el valor de considerar a todos los pasajeros internacionales que llegan a Nueva Zelanda como potencialmente infectados, incluso si se realizaron pruebas previas a la salida, mantuvieron el distanciamiento social y se utilizó equipo de protección personal durante el vuelo», concluyen.



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