. . .

La geopolítica de Eurovisión: entre el “voto emocional” a Ucrania y el “chanelazo”



Turín es una ciudad ordenada, silenciosa y demasiado sobria si uno no tiene tiempo ni paciencia para superar su burguesa superficie. Aquí se fundó la Italia unificada y tuvo sede la vieja monarquía de los Saboya. Pero también un reinado moderno, encarnado en los años setenta por Gianni Agnelli, l’Avvocato, patrón de Fiat y último monarca laico. La relevancia de la ciudad es inversamente proporcional a su modesto tamaño, y las únicas aglomeraciones que consienten sus ciudadanos son las que genera un domingo alterno la Juventus. Pero la ciudad piamontesa lleva una semana inmersa en una estridente euforia de luz y coloridos personajes. Eurovisión se celebra hasta el sábado aquí porque el año pasado Måneskin, un grupo de rock romano, ganó el certamen con una potente canción que les llevó por todo el mundo. Pero Italia (tres veces campeona) ayuda también a descifrar un evento que este año sueña con ganar España, pero que las dinámicas de la geopolítica televisiva aconsejarían otorgar a Ucrania.

Seguir leyendo



Source link

loading...