. . .

La mansión del príncipe Enrique y Meghan Markle en California, invadida por un intruso en dos ocasiones


Las repercusiones de la entrevista que concedieron Enrique de Inglaterra y Meghan Markle a Oprah Winfrey en horario estelar en la televisión estadounidense hace una semana, se han convertido en una carga de profundidad para la familia real británica. Pero además de sus consecuencias institucionales, algunas de las confesiones que fueron desgranando durante el encuentro dejaron claro que ser miembro de la familia real y famoso no solo reporta beneficios, también algunos inconvenientes a tener en cuenta. Uno de ellos es el de la seguridad de la pareja y de su hijo Archie, un tema que esgrimieron como uno de los argumentos que les empujaron a tomar definitivamente la decisión de que el camino intermedio que habían elegido para seguir siendo miembros activos de la monarquía británica, aunque fuera a medio gas, no era posible si la institución o su familia no se hacía cargo de su seguridad.

Seguir leyendo



Source link

loading...