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Ni tanto ni tan poco: el equilibrio como base de una alimentación saludable

Si hay un flagelo que ha logrado perpetuarse contra toda evolución de la sociedad, y que trasciende fronteras, costumbres, idiosincrasias y generaciones es el de la mirada ajena. Esa opinión del otro, el tristemente célebre «qué dirán» ha puesto en jaque durante siglos a los temperamentos más imperturbables, y destrozado el amor propio de los más sensibles. Y para seguir parafraseando, como la primera impresión es la que cuenta, nuestra imagen, o nuestro cuerpo, será lo que nos defina.

Demoler esos estereotipos es una consigna a largo plazo que mantiene ocupados a distintos actores, entre ellos, los especialistas en nutrición. Porque para lograr «el cuerpo deseado» son miles los que dejan de lado la salud

«Cuidarnos va de la mano con ser felices, aceptar nuestra propia imagen, cuidar nuestra mente y respetar nuestro cuerpo mediante las elecciones conscientes que hacemos a diario. Como profesional de la salud no me cansaré de llamar la atención, alertar y recordar los peligros de las dietas exageradas, esas que se suelen ver en las revistas, los perfiles de famosos en las redes sociales, instagramers o influencers, que opinan y aconsejan sin fundamentos», apunta la doctora Virginia Busnelli, médica especialista en nutrición y directora del Centro de endocrinología y nutrición CRENYF.

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«A lo largo de la historia, el mundo probó miles de “dietas mágicas” con las que algunas veces se ha logrado esa figura soñada, pero estos regímenes bajos en calorías, excluyentes de hidratos de carbono, endiablando las harinas, restringiendo lácteos, carnes o realizando huelgas de hambre, corrompen totalmente el vínculo con la comida, olvidando cuál es el sentido real de comer», define Busnelli, y refiere que estamos en una era en la que muchos profesionales de la salud, le dicen «No a las dietas» y sus restricciones.

En cambio, lo que buscan es poner el foco en que la sociedad reaprenda a comer. «Claro está que los excesos pueden ser perjudiciales y hasta causar enfermedades, por eso la clave está en cambiar nuestro chip, buscar el equilibrio y promover los hábitos saludables», propone la especialista.

Comidas sin porciones excesivas, una pauta fundamental para una alimentación equilibrada y sin restricciones.

Comidas sin porciones excesivas, una pauta fundamental para una alimentación equilibrada y sin restricciones.

Desde el punto de vista nutricional, el plan es enfocarse no solo en la alimentación, sino también en el manejo de las emociones y en la práctica de actividad física, estableciendo pautas alcanzables, logrando día a día pequeñas modificaciones que puedan ser sostenidas en el tiempo y que, con el tratamiento apropiado, permitan los resultados deseados.

«Estos días de cuarentena son ideales para volver a la comida casera, organizar la comida de la semana, freezar lo necesario, frenar con los delivery en todo momento y darnos el tiempo necesario para comer tranquilos y en familia», alienta Busnelli, y promueve algunos consejos para empezar: 

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Realizar las cuatro comidas del día sin saltearse ninguna e intentando incorporar diversidad de alimentos.

Desayunar: romper el ayuno nocturno para empezar el día con mucha energía.

Comer variedad de verduras y frutas: siempre decimos que cuantos más colores tenga el plato, más vitaminas y minerales le aportamos al cuerpo.

No olvidarse de tomar agua: adoptarla como la bebida por excelencia, disminuir el consumo de bebidas dietéticas y evitar las azucaradas.

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Comer con menos sal: preparar las comidas con variedad de hierbas aromáticas y especias para darles gusto y evitar el exceso de sodio. 

Armar a conciencia la lista del supermercado: ya que en estos días no podemos salir en todo momento, es importante comprar de manera inteligente productos saludables.

La lista del supermercado puede ser nuestra aliada o nuestra peor enemiga. Hay que ajustarla, y cumplirla.

La lista del supermercado puede ser nuestra aliada o nuestra peor enemiga. Hay que ajustarla, y cumplirla.

Hacer actividad física: moverse, sumar pasos, aun así en época de pandemia. Hay infinidad de circuitos y rutinas que no requieren de elementos ni de espacios amplios para llevarse a cabo.

Todos y cada uno de los puntos son fácilmente adoptables, puesto que no requieren de un cambio de hábitos radical ni de un sacrificio nutricional. Por eso, se habla de reeducar nuestra alimentación y no de restringirla.

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«En el Día Internacional Sin Dietas sigamos promoviendo la búsqueda de un estilo de vida equilibrado, saludable, y recordemos que la magia no existe. Debemos adquirir una alimentación completa, adecuada, justa y oportuna», alienta Busnelli.

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