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Robber Rodríguez, diseñador: «Si Alexander McQueen lo consiguió, yo también puedo»



«Todo eran entrevistas y llamadas tras ganar el premio. A todo el mundo le sorprendió y le encantó lo que vieron en ese desfile. Hubo gente que me dijo que se llegó a emocionar con mis propuestas. Y ya ves, ahora tengo una pella de casi 3.000 euros y sin ninguna proyección para continuar como diseñador en solitario. No se me ha abierto ninguna puerta. La industria no apuesta por nosotros, y es una pena porque tenemos mucho que decir», lamenta Roberto Rodríguez el mismo día que ha dejado Madrid para colaborar en Barcelona con un amigo, Aleix Díaz, en el lanzamiento de una firma de ropa que se llamará Karont.

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Rodríguez prometía una carrera brillante como diseñador, pero no ha encontrado el respaldo de la industria como se merecía y él esperaba. Esto es lo que denuncia tras haber ganado uno de los premios más importantes de la moda para las jóvenes promesas, el premio Samsung EGO de la pasarela madrileña Mercedes Benz Fashion Week.

Jersey overside, una sus últimas creaciones

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«Me he vuelto a Barcelona porque creo que es aquí, donde se forjó la industria de la moda, donde puedo tener alguna opción, y aunque ahora empiezo con esta colaboración en un futuro quiero sacar mi carrera hacia adelante», comenta.

Tras estudiar Económicas, Rodríguez se introdujo en el mundo de la moda por casualidad. «La vida me ha puesto en este camino. Cuando estaba acabando la carrera hice un proyecto de una marca de ropa. Me di cuenta que tenía algo que contar. Ese proyecto es el que me valió la beca para cursar el título superior en Diseño de Moda en la IED de Barcelona, cuando yo ni siquiera sabía que existía una carrera para estudiar moda», recuerda el joven diseñador.

Sus comienzos en la moda
Rodríguez nació en 1991 y la suya es una familia de clase media trabajadora, sin ningún contacto anterior con el mundo de la costura. «Bueno, mi abuela hacía ganchillo, pero creo que eso no cuenta», comenta entre sus risas sobre sus inicios.

Realizó sus prácticas profesionales en Mary Katrantzou, con quien participó de la London Fashion Week en 2018 y colaboró además en el desfile de Victoria’s Secret en Nueva York. Con unos comienzos tan prometedores se lanzó a crear su primera colección, ‘Despierta Despierta’, realizada exclusivamente con telas de la casa de sus padres en Madrid, adonde volvió cuando se inició la pandemia.

«Usé el ajuar de mi madre, cortinas, telas de todo tipo que encontré. De ahí parte la colección, que hice en dos meses de confinamiento», revela. Así, en septiembre de 2020, bajo el pseudónimo de Robber Rodríguez, debutó en la plataforma para jóvenes diseñadores Samsung Ego en el marco de la pasarela Mercedes Benz Fashion Week Madrid.

El éxito le llegó al ganar el premio. Y hasta ahí. «En noviembre se acabó mi gloria y me vi con los pies en la tierra. Una deuda a pagar y ningún proyecto a la vista. Y eso que tuve la suerte de que este año el premio era en metálico y me permitió pagar a mis costureras, pero el desfile implicaba más, etiquetas, marketing… Todo eso me ha generado una dedua que todavía no he pagado», explica.

Añade que no piensa volver a desfilar. «Madrid no me ha aportado nada de lo que esperaba. Me dijeron que tenía mucho talento en la Universidad, incluso me llamaron para trabajar en París, para Loewe, pero tuve que rechazarlo porque perdía la beca. Y ahora cuando llamo a las puertas de la industria muchos ni me contestan y otros me dicen que no tengo experiencia. No termino de comprenderlo. Y es que en España no se respalda a los diseñadores. Aquí la industria no arriesga».

«Tengo claro que si Alexander McQueen lo consiguió partiendo de unas condiciones parecidas a las mías, yo también lo puedo hacer. Es mi modelo a seguir y mi inspiración. Él, como yo, trata de emocionar, de contar historias que lleguen al corazón», afirma el josen diseñador. Hay un aire transgresor en las prendas de Robber Rodríguez que podría asemejarse a las creaciones salvajes del diseñador londinense. Tal vez, como él, algún día sea un grande de la moda.



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